
Un
pequeño ritual con invocación para la típica cena o comida
familiar de Navidad. La invocación es discreta, por lo que
puedes decirla aunque alguno de los presentes no comparta mucho
este mundo esotérico.
Decora la mesa de navidad con una
vela roja en el centro y antes de cenar o almorzar enciende la
vela mientras dices en voz alta lo siguiente
” Enciendo esta vela como un símbolo de amor, de salud, de
dinero y prosperidad. Que el niño Jesús recién nacido nos colme
de bendiciones a todos los que estamos aquí reunidos (decir los
nombres si queremos), y también a los ausentes (decir los
nombres). Gracias niño Dios y espíritu de la navidad por
habernos escuchado”
Deja consumir la vela, los restos,
entiérralos en una maceta o en la tierra del jardín.




